--Vamos,
no hay tiempo que perder, ya ella sabe lo que ocurrió y no te la pondrá fácil.
Kurai escuchaba una voz pero no
sabía de donde provenía.
--Vamos chico, este no es el momento
de congelarse. Debes aprovechar las herramientas con que cuentas.
De pronto recordó aquella voz, solo
la escuchaba en su cabeza y sintió un gran alivio al saber que aún estaba con él.
Asi no haría su viaje a ciegas, sin saber a dónde dirigirse.
--Está bien, andando. Pero primero
tomare algunas cosas.
Kurai tomo su mochila y en ella
guardo algo de comida, el mapa que le había dado Eram, unos anteojos obscuros, y
algo de ropa.
--Andando, Paws. Dijo kurai mientras
caminaba a la entrada de su apartamento, temía que si dejaba a su madre allí
Eon volvería por ella.
--Recuerdas lo que te conto Eram,
los fallen se encuentran cerca de la obscuridad de Gi, es asi como ella los
mantiene vigilados, además debes de usar tus ojos de soul’s grabber para ver
donde está dicha obscuridad.
--Si, ya lo sé, pero aún no sé cómo
controlarme, él dijo que re-encontrando mis emociones podré liberar mi poder.
--Solo debes relacionarte con las
personas, conocerlos de verdad, ser su amigo.
--He ahí el detalle, las personas
pareciera que no existo, me ignoran, aparentan que no estoy allí. Dijo este
mientras bajaba su cabeza, no mostraba ninguna emoción, solo se miraba sus zapatos.
Camino a la puerta de la entrada,
giro la perilla lentamente y miro a ambos lados antes de salir, la lluvia se
había calmado, solo lloviznaba un poco, y abajo en la calle se podía ver como
la niebla pasaba entre los faros de luz. La noche era fría, kurai se abrigo y cerró
la puerta, y de pronto aquello cambio, la puerta de su apartamento había
desaparecido, en su lugar estaba una pared.
--No te preocupes, es algo de
protección, Soid no permitirá que hieran a tu madre, sabe que es el motivo por
el cual haces todo esto y no quiere arruinarlo.
Kurai se sintió más aliviado, sentía
que si Soid estaba de su lado su madre estaría bien. Todo estaba obscuro, todos
dormían, eran casi las 10 de la noche. Llego a la calle y camino por ella un
rato, no sabía qué hacer, necesitaba los ojos de soul’s grabber pero no sabía
cómo traerlos.
Camino hasta una banca que estaba en
la acera, estaba mojada pero no le importo, reviso su mochila en busca del
mapa, y vio que el punto que señalaba estaba aún a varias cuadras lejos de él.
<<Es ahora, en verdad necesito
moverme rápido>> pensó este mientras miraba a una esquina donde un grupo
de jóvenes se acercaban, hablaban de deportes y bromeaban entre sí, kurai pensó
que es eso lo que necesitaba, amigos, personas que estuvieran con el cuándo lo
fuera el momento, alguien que sin interés alguno estuviera ofreciéndole siempre
su apoyo.
Cuando ya los chicos habían pasado,
se levantó y cruzo la calle hasta un café-internet, quería comer algo. Entro al
local y estaba todo en silencio, solo se escuchaban los murmullos de las
personas que conversaban y el tecleo de computadores, era un sitio muy
tranquilo y el olor lo calmaba, pan recién hecho, café recién hervido, y
aromatizante de pino. Alumbrado con pequeñas lámparas, era un sitio muy íntimo;
camino hasta la barra y le pidió a la chica un café y una rebanada de pan. Miro
a las personas sobre sus hombros, se preguntaba como ellos no sabían el
delicado equilibrio que ellos mismos ocasionaban, la envidia, el odio, las
mentiras, cada una hacia a Gi un enemigo a temer, madre de todos, principio y
fin.
--Aquí tienes, que tengas buen
provecho. Le dijo la chica mientras volvía a su puesto.
Kurai comió muy rápido, tenía mucha
hambre. Dejo el dinero sobre la barra y se levantó, sin hacer ruido salio de
allí.
--Ahora sí, vamos a acabar con esto.
Dijo este. Ya su cabello se había humedecido por el roció que caía, se levantó
la capucha de su abrigo y metió sus manos en los bolsillos del mismo. No había
caminado casi cuando algo llamo su atención. Era un señor, un borracho que
estaba tirado a orillas de la acera, se acercó a ver si necesitaba algo. El
hombre solo decía malas palabras, se quejaba de la vida que llevaba.
--Mi mujer es una cualquiera, como
es posible esto, yo que me esfuerzo tanto. No merezco que me trate asi, es una
puta, eso es lo que es. No mejor no, no es una puta, es una calentona que se
acuesta con cualquier cosa que se acuesta. No creo que haya sido el sitio más cómodo
para tener relaciones pero alla ella, si fue allí donde sus partes se le
encendieron.
--Disculpe, señor, ¿necesita ayuda?
Le pregunto kurai con una voz seria, casi desinteresada, aunque de verdad
quería ofrecerle ayuda.
--Es una puta, es lo que es, que vas
a saber tu niño, tu mamá aun te debe de limpiar el trasero cuando vas al baño.
Mi problema es mucho más grande como para que alguien como tú lo entienda.
Kurai se había molestado, aunque le
estaba ofreciendo su ayuda este solo le respondía con groserías. Se dio la
vuelta y ya se iba a marchar cuando el hombre prosiguió.
--¿Por qué? Decía con tono
lastimero, ¿por qué no podía ser de otra forma? Ella era tu amiga de siempre,
tal vez aun tenías sentimientos hacia ella, quizás era solo hacia ella, quizás
no eres una maldita lesbiana, quizás tus sentimientos amorosos hacia las
mujeres solo lo dejas salir cuando estas con ella.
El chico ya no aguantaba más. Su
sangre había empezado a hervir.
--Siento mucho su problema, pero no
debería faltar el respeto a las personas que poseen un gusto sexual diferente
al suyo, si, es una pena es su esposa y todo eso pero no es motivo para hablar
asi, eso es discriminación sexual.
--Yo hablo como se me dé la gana,
ella rompió mi corazón. Pero no lo tolerare mas, esta noche la mato, sé que
ahora debe de estar con ella, ayúdame a parame, necesito buscar mi revolver.
--No, no creo que sea la forma de
resolver su situación. Respondió kurai sin alterarse.
--No te dije, aconséjame, te dije
levántame. Aparte de mocoso, sordo.
--Kurai no aguanto mas, todo lo que
salía de ese hombre era incorrecto, pero no sabía porque le molestaba tanto.
Antes si alguien estuviera hablando asi de alguien mas no le hubiera importado
en lo más mínimo.
<< ¿Por qué me molesta
tanto?>> pensó kurai para sí. Su molestia no la pudo contener más y de
repente todo se ilumino, o al menos asi le pareció a kurai. Las personas a su
alrededor ahora iluminaban la calle con un brillo incandescente. Ya se había
dado cuenta, el soul’s grabber dentro de él buscaba salir. Era esa rabia que le
genero el hombre lo que lo llamaba. Kurai aguanto lo más que pudo. Y se dio
cuenta que solo su vista había cambiado, su cuerpo seguía igual. Busco en su
bolso los anteojos y se lo coloco. La luz había disminuido pero llamo su
atención que la de ese hombre era más opaca que las otras, la oscuridad
consumía su vida, y veía como esa obscuridad subía, se elevaba hasta el cielo,
contrastando con la luz de las personas, algunas más brillantes que otras.
--¿Qué te pasa niño? Te molesta
darme la cara, ¿por qué te cubres? Te molesta estar en presencia de un hombre,
un macho que no aguantara mierda de nadie.
Kurai no respondió, solo se quedó
mirando.
--Ya que no me levantaras. Lo hare
yo mismo, Gracias.
--¿A dónde va? Que no está muy ebrio
como para caminar, ¿porque no se va a aquella banca y se recuesta un rato?
--Ya te lo dije, tengo asuntos que
resolver. Sus palabras casi no se entendían, la borrachera que llevaba encima
era grande. –Mi amor, espérame que ya voy para que sientas lo que es hacerlo de
verdad. Te gustara tanto que te vas a morir. Decía con una risa burlona
dibujada en su boca.
La obscuridad de Gi que permanecía
en esa parte se dio cuenta de la situación. Sabía lo que kurai planeaba hacer,
supo de cada palabra que él y Eram habían compartido pues Eon aún estaba en el
apartamento mientras platicaban.
--No puede ser más sencillo, no
tendré ni que moverme, este hombre se está hundiendo el solo y consigo se
llevara al chico. Nadie puede huir de la obscuridad. Es parte esencial de todo,
incluso para descansar los humanos necesitan obscuridad.
Kurai le tendió la mano al hombre
para ayudarlo a levantar. Este al ver lo que el chico quería hacer se la aparto
de un golpe y le dijo: -- Ahora ya no te necesito, basura.
Para mala suerte, tal vez de kurai,
tal vez del hombre, la mano del joven quedo de frente hacia el borracho, con
esta acción, kurai estaba tomando su alma. No era su intención, estaba pasando
sin el poder hacer mayor cosa. Mientras pasaba kurai pudo ver las últimas horas
que había vivido el sujeto. La imagen de dos mujeres desnudas se comenzó a
dibujar en su mente, se estaban acariciando sobre la mesa de lo que parecía ser
una cocina, cuando una de las mujeres le comenzaba a bajar la ropa interior a
la otra, kurai sentía como si él estuviera allí, y vio como corría hacia donde
estas estaban, tomo a una por el brazo y la lanzo contra el suelo. A la otra le
dio dos cachetadas, la tomo por el cabello, la levanto y la golpeo contra la
mesa, luego salio de allí hacia la calle... de repente la imagen se congelo.
Era Gi, intervino la toma de esa alma.
--No permitiré que tal oportunidad
me la arrebates por un estúpido error. Tu morirás aquí y ahora.
De repente, volvió a estar de frente
al hombre que esta vez se levantó sin ningún problema del suelo. No se
tambaleaba y solo miraba fijamente a kurai.
--¿Y tú? También eres asi, ¿No me
digas que eres un marica que quiere estar conmigo? Su voz sonaba firme, fría y
seria, como si la borrachera se hubiera desaparecido en un momento.
Kurai
ya no veía luz salir del pecho del hombre. Este camino uno pasos hacia el chico
sin quitar su mirada del frente.
--¿Quieres
gozar? ¿Tan pronto para un chico? Decía este su voz se hacía cada vez más
grave.
Cuando
ya estuvo frente a kurai miro hacia abajo, para mirar a los ojos del chico que
aun llevaba los anteojos puestos.
--Vamos
a pasarla en grande. Repentinamente las luces de la calle se apagaron, la gente
comenzó a correr asustadas hacia todas direcciones, evitando autos que pasaban
y chocando entre sí. Dos grandes extremidades salieron de la espalda del
hombre, eran deformes, parecían manos, pero manos de mujer, sobre estos, un
revestimiento de diamante servía de escudo, sus manos reales se estiraron de
forma exagerada, tanto asi que los hombros tocaban el suelo, su cara no hacia
gesto alguno, solo miraba a kurai.
Kurai
ya no tuvo que retener más su rabia, expulso todo aquello y la obscuridad
volvió a brotar desde su pecho, cubriéndolo de negro, esta vez la capa no
salio, y su ropa parecía de acero, era como si una armadura negra lo cubriera,
poco a poco su katana se formó en su espalda, sostenía por una vaina de cuero
negra. Su mano se volvió más cálida aun, sabía que era el momento de tomar su
arma. Al hacerlo la luz que genero alumbro aquel obscuro pedazo de calle,
haciendo que el hombre se apartara de el para permaner lejos de aquello que lo
cegaba.
<<Kurai,
al parecer, tu poder responder a lo que en el momento estés sintiendo, este
hombre solo hablaba de denigrar, asesinar y acabar con las personas diferentes
a él, el coraje que se formaba en ti, le dio forma a esta armadura,
sacrificaras un poco tu velocidad pero ganaras una forma de defenderte, solo no
te confíes de esas cosas en su espalda>>
--<<De
acuerdo, debo acercarme con cuidado, está evitando tu luz>>
--¿Quieres
estar conmigo? Sabes que te gusta. Nadie se enterara, asi aprenderá esa puta.
Aquellas palabras venían de todas direcciones.
De
pronto una de las manos del hombre trato de agarrar por la cabeza a kurai pero
este lo evito.
--Si
eres tan hombre, sal, da la cara. ¿Atacaras desde lejos?
--Asi
es más divertido, ¿No crees? Las sorpresas no acabaran y te divertirás todo el
rato.
--No
lo creo, no tengo tiempo que perder, y menos contra alguien tan patético como
tú, tu estupidez, tus miedos, tu ira, está generando mal a este planeta y no
pienso dejar que lo hagas, ya que solo fortaleces la negatividad de Gi.
Kurai
abanicó su espada hacia un lado dándole en la espalda al hombre. Donde kurai
había cortado se generó más diamante, cubriendo la cicatriz.
--Al
parecer tu forma de defenderte es algo tosca, no crees, es asi como también
puedo vencerte.
No
había terminado de decir aquello cuando uno de los brazos del hombre lo tomo
por la cintura y comenzó a apretarlo. Fuerte, la armadura crujía, el metal se
retorcía.
--Quítate
eso, asi no dejas que me divierta yo.
Saz,
un golpe con la katana de kurai dio de lleno en el brazo del hombre que se
cicatrizo en diamante. Ahora tenía una mano hecha de este. El cual lo aprovecho
y golpeo a kurai en la cara, su único punto descubierto. Mientras más se acercaba
al chico el brillo de la katana reflejaba en el diamante lo cual era molesto
para el atacante.
El
hombre retrocedió de nuevo a la obscuridad. Kurai se levantó del suelo y empuño
su katana afinando su oído. Se quedó quieto allí un momento. Podía escuchar
como el hombre corría rodeándolo, cuando ya se iba a abalanzar contra él, kurai
lo golpeo una vez, asi estuvo por un rato; el hombre entraba y salía de la
obscuridad y kurai lo golpeaba, aunque casi todo su cuerpo era ya diamante, de
color azul verdoso, se podía mover con mucha agilidad.
--creo
que ya me estoy aburriendo. Dijo kurai
--yo
no, esto es muy divertido.
Cuando
ya dejo de saltar hacia kurai, el chico se quedó mirando un momento hacia todas
partes, de pronto, lentamente se acercó hacia él, ya no parecía un hombre, era
como una araña grande, verde y brillante.
--Sabes
es asi como yo me imagino siempre.
--¿Como?
Pregunto el chico mientras clavaba su katana en el suelo.
--Como
una araña, tejo mi red, esperando que algo caiga, asi me sentí cuando conocí a
mi mujer, solo que en ese caso, la red que tejí fue mi carrera, mis estudios,
mi trabajo, el dinero que ganaba, una red que muy pocos pueden tejer. Por
suerte ella callo, se pegó a mi red, y ahora entiendo el por qué, el puto
interés, porque a la final, es a su amiga a quien amaba. Es por eso que ahora,
como buena araña que soy, me comeré a mi presa. Asi que si me disculpas.
--¿Una
carrera?, ¿tu dinero?, ¿es por eso a lo que venimos a este mundo? Debemos
forjarnos este camino, con el único fin de encontrar placer carnal, podría
tener razón, las personas, trabajan para tener dinero, si estas solo, eso lo
usaras para crearte una imagen que atraiga más personas y asi encontrar una que
comparta cama contigo. Yo creo que venimos a otra cosa. Según me contaron,
nuestro trabajo aquí es el de cuidar la tierra que pisamos, mantenerla sana. Ya
si alguien quiere estar conmigo que sea por mí, no por lo que tengo en mi haber
en ese momento. El interés no va conmigo.
--Sigue
pensando asi y terminaras solo. Sabes que estamos aquí a la final es para
reproducirnos, el placer de la carne, es lo único por lo que he estudiado, me
he esforzado, ya si las personas luego de tener retoños de aquel desmadre pues
que usen su dinero para mantener su error. Yo prefiero irme por lo seguro,
mantener mi presa hasta que sea el momento.
--tu
mente, tu forma de pensar es la cosa más sucia que he podido conocer y no
permitiré que de aquí pases, tu serás una araña, pero yo seré tu depredador.
Al
decir esto, kurai se balanceo sobre aquella criatura, cortando sus patas una a
una.
--jajaja,
volverán a crecer, soy interminable, en mi mente solo hay una cosa, sexo,
pienso en ello a cada rato, me lo imagino, lo huelo. Y al igual que del fruto
de sexo sale un retoño de mi vuelve a salir mi ser.
--No
lo creo. Kurai clavo su katana en el estómago de aquella araña de diamante y
corrió hacia adelante, partiendo a la mitad su cuerpo, el cual solo se mantenía
unido por el trasero.
Para
unirse diamantes de ambos lados del cuerpo se entrelazaron, haciendo que el
cuerpo quedara deforme y pesado para ser mantenido por las patas que se
esquebrajaban cada vez se reformaban.
--te
lo dije, soy tu depredador.
Kurai
clavo su katana a un costado del hombre y lo rodeo, partiéndolo a la mitad de
forma horizontal. Hizo un esfuerzo y levanto una de las mitades para que cayera
lejos entre sí, pedazos de diamante salieron de los cortes, levantándose
creando pilares que no tuvieron unión.
De
pronto la luz de los faros volvió, la calle estaba desolada y aquellos pilares
de diamante estaban allí. Kurai volvió trisas uno de los pedazos y lo esparció
lejos de allí, el otro quedo levantado. En medio de la calle. Una luz apareció
en el centro, era muy hermoso la imagen que generaba. Era su alma, estaba presa
allí.
Kurai
levanto su mano y aquella luz se unió directo a su espada, no hubo gran cambio,
solo apareció la palabra, “obsesión” grabada en la hoja.
El
chico se calmó, aún estaba muy agitado, había acabado con aquel hombre, pero
ese no era su objetivo, solo era un obstáculo que Gi vio oportuno. Al haberse
calmado por completo la armadura que cubría su cuerpo volvió a reunirse en su
pecho. Pero esta vez algo extraño ocurrió, sus ojos, aun eran rojos, aun veía
el brillo.
--<<Es
porque aun estas conteniendo la rabia, debes calmarte por completo, solo asi
volverán tus ojos>>
--<<
Creo que no, me será útil, creo que me quedare asi por un rato más y lo
ocultaré con mis anteojos>>
--<<Como
quieras>> dijo paws.
Se
colocó de nuevo su capucha y volvió a la acera, saco de nuevo el mapa y ya por
fin reconoció el lugar. Era un sitio al que había ido muchas veces, no estaría
fácil entrar allí.
La
lluvia arrecio y busco donde refugiarse, corrió hacia la estación de autobuses
donde muchas personas entraban apresuradas a la vez.
--buenas
noches. La voz de un chico sonó a espaldas de kurai que estaba parado mirando a
través de la pared de vidrio hacia la calle.
--buenas.
Respondió.
--Disculpa,
¿sabes cuál bus debo tomar para llegar hasta aquí?
--Ese
de allí, te dejara justo en la calle que da hacia ese lugar.
--gracias
compañero.
Kurai
noto que el chico llevaba puesto un collar con un diamante que parecía no haber
sido pulido por un profesional, parecía más bien que lo había encontrado y lo
había amarrado a una tira para colgárselo en el cuello.
Cuando
ya no quiso seguir más allí parado camino hacia el cafetín de la estación, se
compró un té caliente y el diario. Quería distraerse con algo.
Paso
media hora allí hasta que la lluvia se calmó de nuevo. Salio de la estación y a
su lado paso una mujer que a su parecer era idéntica a la señora chismosa de su
edificio.
--Ten
cuidado, kurai. Le dijo esta al pasarle a su lado.
Este
ignoro aquel hecho y llamo un taxi. --disculpe señor me llevaría aquí.
--De
acuerdo niño, pero creo que iras en vano, ese lugar a esta hora está cerrado.
--No
importa usted solo lléveme.
<<oye,
kurai, aun no me has dicho, ¿a qué lugar te marca el mapa?
<<La
alcaldía de la ciudad>>
<<
¿QUE? ¿A ese lugar?>>
<<Si,
¿algún problema?>>
<<Según
las leyes humanas, allí no puedes entrar asi como asi, está prohibido y más
para un menor>>
<<estamos
es búsqueda de la obscuridad, que sitio más obscuro que una alcaldía, la
política es lo más obscuro que conozco, traiciones, engaños, corrupción, es el
sitio ideal para que la obscuridad se genere, ¿no lo crees?>>
<<Pues,
si, tienes razón>>
<<lo
vez, ahora cállate, quiero descansar un rato, el viaje es largo>>
El
camino pareció larguísimo, en el cual kurai se durmió sin darse cuenta, los
recuerdos de las batallas que había tenido rondaban su mente, analizaba cada
aspecto de los enemigos que se había enfrentado, quería evitar más sorpresas,
ahora que iba por el pez gordo.
--Hemos
llegados chico. Dijo el hombre. –Ahora págame.
--Claro,
claro, tenga.
--suerte
chico, adiós.
Aquel
lugar estaba solo, un vigilante de edad avanzada estaba en la puerta de la
alcaldía, parecía que dormía parado.
--<<Sera
mejor que esperemos a que amanezca, asi podremos colarnos entre las
personas>> le dijo kurai a paws
Frente
a la alcaldía estaba un hotel en el cual kurai planeaba pasar la noche.
<<Por
cierto, no me has dicho nuestro objetivo. >> Le pregunto paws
<<Pues,
lo más seguro, es que la parte de Gi que se desarrolla aquí sea, la
alcaldesa>>.
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