lunes, 1 de diciembre de 2014

5._ Nuestro Objetivo como Humanos



--Vamos, no hay tiempo que perder, ya ella sabe lo que ocurrió y no te la pondrá fácil.
 
            Kurai escuchaba una voz pero no sabía de donde provenía.

            --Vamos chico, este no es el momento de congelarse. Debes aprovechar las herramientas con que cuentas.

            De pronto recordó aquella voz, solo la escuchaba en su cabeza y sintió un gran alivio al saber que aún estaba con él. Asi no haría su viaje a ciegas, sin saber a dónde dirigirse.

            --Está bien, andando. Pero primero tomare algunas cosas.

            Kurai tomo su mochila y en ella guardo algo de comida, el mapa que le había dado Eram, unos anteojos obscuros, y algo de ropa.

            --Andando, Paws. Dijo kurai mientras caminaba a la entrada de su apartamento, temía que si dejaba a su madre allí Eon volvería por ella.

            --Recuerdas lo que te conto Eram, los fallen se encuentran cerca de la obscuridad de Gi, es asi como ella los mantiene vigilados, además debes de usar tus ojos de soul’s grabber para ver donde está dicha obscuridad.

            --Si, ya lo sé, pero aún no sé cómo controlarme, él dijo que re-encontrando mis emociones podré liberar mi poder.

            --Solo debes relacionarte con las personas, conocerlos de verdad, ser su amigo.

            --He ahí el detalle, las personas pareciera que no existo, me ignoran, aparentan que no estoy allí. Dijo este mientras bajaba su cabeza, no mostraba ninguna emoción, solo se miraba sus zapatos.

            Camino a la puerta de la entrada, giro la perilla lentamente y miro a ambos lados antes de salir, la lluvia se había calmado, solo lloviznaba un poco, y abajo en la calle se podía ver como la niebla pasaba entre los faros de luz. La noche era fría, kurai se abrigo y cerró la puerta, y de pronto aquello cambio, la puerta de su apartamento había desaparecido, en su lugar estaba una pared.

            --No te preocupes, es algo de protección, Soid no permitirá que hieran a tu madre, sabe que es el motivo por el cual haces todo esto y no quiere arruinarlo.

            Kurai se sintió más aliviado, sentía que si Soid estaba de su lado su madre estaría bien. Todo estaba obscuro, todos dormían, eran casi las 10 de la noche. Llego a la calle y camino por ella un rato, no sabía qué hacer, necesitaba los ojos de soul’s grabber pero no sabía cómo traerlos.

            Camino hasta una banca que estaba en la acera, estaba mojada pero no le importo, reviso su mochila en busca del mapa, y vio que el punto que señalaba estaba aún a varias cuadras lejos de él.

            <<Es ahora, en verdad necesito moverme rápido>> pensó este mientras miraba a una esquina donde un grupo de jóvenes se acercaban, hablaban de deportes y bromeaban entre sí, kurai pensó que es eso lo que necesitaba, amigos, personas que estuvieran con el cuándo lo fuera el momento, alguien que sin interés alguno estuviera ofreciéndole siempre su apoyo.

            Cuando ya los chicos habían pasado, se levantó y cruzo la calle hasta un café-internet, quería comer algo. Entro al local y estaba todo en silencio, solo se escuchaban los murmullos de las personas que conversaban y el tecleo de computadores, era un sitio muy tranquilo y el olor lo calmaba, pan recién hecho, café recién hervido, y aromatizante de pino. Alumbrado con pequeñas lámparas, era un sitio muy íntimo; camino hasta la barra y le pidió a la chica un café y una rebanada de pan. Miro a las personas sobre sus hombros, se preguntaba como ellos no sabían el delicado equilibrio que ellos mismos ocasionaban, la envidia, el odio, las mentiras, cada una hacia a Gi un enemigo a temer, madre de todos, principio y fin.

            --Aquí tienes, que tengas buen provecho. Le dijo la chica mientras volvía a su puesto.

            Kurai comió muy rápido, tenía mucha hambre. Dejo el dinero sobre la barra y se levantó, sin hacer ruido salio de allí.

            --Ahora sí, vamos a acabar con esto. Dijo este. Ya su cabello se había humedecido por el roció que caía, se levantó la capucha de su abrigo y metió sus manos en los bolsillos del mismo. No había caminado casi cuando algo llamo su atención. Era un señor, un borracho que estaba tirado a orillas de la acera, se acercó a ver si necesitaba algo. El hombre solo decía malas palabras, se quejaba de la vida que llevaba.

            --Mi mujer es una cualquiera, como es posible esto, yo que me esfuerzo tanto. No merezco que me trate asi, es una puta, eso es lo que es. No mejor no, no es una puta, es una calentona que se acuesta con cualquier cosa que se acuesta. No creo que haya sido el sitio más cómodo para tener relaciones pero alla ella, si fue allí donde sus partes se le encendieron.

            --Disculpe, señor, ¿necesita ayuda? Le pregunto kurai con una voz seria, casi desinteresada, aunque de verdad quería ofrecerle ayuda.

            --Es una puta, es lo que es, que vas a saber tu niño, tu mamá aun te debe de limpiar el trasero cuando vas al baño. Mi problema es mucho más grande como para que alguien como tú lo entienda.

            Kurai se había molestado, aunque le estaba ofreciendo su ayuda este solo le respondía con groserías. Se dio la vuelta y ya se iba a marchar cuando el hombre prosiguió.

            --¿Por qué? Decía con tono lastimero, ¿por qué no podía ser de otra forma? Ella era tu amiga de siempre, tal vez aun tenías sentimientos hacia ella, quizás era solo hacia ella, quizás no eres una maldita lesbiana, quizás tus sentimientos amorosos hacia las mujeres solo lo dejas salir cuando estas con ella.

            El chico ya no aguantaba más. Su sangre había empezado a hervir.

            --Siento mucho su problema, pero no debería faltar el respeto a las personas que poseen un gusto sexual diferente al suyo, si, es una pena es su esposa y todo eso pero no es motivo para hablar asi, eso es discriminación sexual.

            --Yo hablo como se me dé la gana, ella rompió mi corazón. Pero no lo tolerare mas, esta noche la mato, sé que ahora debe de estar con ella, ayúdame a parame, necesito buscar mi revolver.

            --No, no creo que sea la forma de resolver su situación. Respondió kurai sin alterarse.

            --No te dije, aconséjame, te dije levántame. Aparte de mocoso, sordo.

            --Kurai no aguanto mas, todo lo que salía de ese hombre era incorrecto, pero no sabía porque le molestaba tanto. Antes si alguien estuviera hablando asi de alguien mas no le hubiera importado en lo más mínimo.

            << ¿Por qué me molesta tanto?>> pensó kurai para sí. Su molestia no la pudo contener más y de repente todo se ilumino, o al menos asi le pareció a kurai. Las personas a su alrededor ahora iluminaban la calle con un brillo incandescente. Ya se había dado cuenta, el soul’s grabber dentro de él buscaba salir. Era esa rabia que le genero el hombre lo que lo llamaba. Kurai aguanto lo más que pudo. Y se dio cuenta que solo su vista había cambiado, su cuerpo seguía igual. Busco en su bolso los anteojos y se lo coloco. La luz había disminuido pero llamo su atención que la de ese hombre era más opaca que las otras, la oscuridad consumía su vida, y veía como esa obscuridad subía, se elevaba hasta el cielo, contrastando con la luz de las personas, algunas más brillantes que otras.

            --¿Qué te pasa niño? Te molesta darme la cara, ¿por qué te cubres? Te molesta estar en presencia de un hombre, un macho que no aguantara mierda de nadie.

            Kurai no respondió, solo se quedó mirando.

            --Ya que no me levantaras. Lo hare yo mismo, Gracias.

            --¿A dónde va? Que no está muy ebrio como para caminar, ¿porque no se va a aquella banca y se recuesta un rato?

            --Ya te lo dije, tengo asuntos que resolver. Sus palabras casi no se entendían, la borrachera que llevaba encima era grande. –Mi amor, espérame que ya voy para que sientas lo que es hacerlo de verdad. Te gustara tanto que te vas a morir. Decía con una risa burlona dibujada en su boca.

            La obscuridad de Gi que permanecía en esa parte se dio cuenta de la situación. Sabía lo que kurai planeaba hacer, supo de cada palabra que él y Eram habían compartido pues Eon aún estaba en el apartamento mientras platicaban.

            --No puede ser más sencillo, no tendré ni que moverme, este hombre se está hundiendo el solo y consigo se llevara al chico. Nadie puede huir de la obscuridad. Es parte esencial de todo, incluso para descansar los humanos necesitan obscuridad.

            Kurai le tendió la mano al hombre para ayudarlo a levantar. Este al ver lo que el chico quería hacer se la aparto de un golpe y le dijo: -- Ahora ya no te necesito, basura.

            Para mala suerte, tal vez de kurai, tal vez del hombre, la mano del joven quedo de frente hacia el borracho, con esta acción, kurai estaba tomando su alma. No era su intención, estaba pasando sin el poder hacer mayor cosa. Mientras pasaba kurai pudo ver las últimas horas que había vivido el sujeto. La imagen de dos mujeres desnudas se comenzó a dibujar en su mente, se estaban acariciando sobre la mesa de lo que parecía ser una cocina, cuando una de las mujeres le comenzaba a bajar la ropa interior a la otra, kurai sentía como si él estuviera allí, y vio como corría hacia donde estas estaban, tomo a una por el brazo y la lanzo contra el suelo. A la otra le dio dos cachetadas, la tomo por el cabello, la levanto y la golpeo contra la mesa, luego salio de allí hacia la calle... de repente la imagen se congelo. Era Gi, intervino la toma de esa alma.

            --No permitiré que tal oportunidad me la arrebates por un estúpido error. Tu morirás aquí y ahora.
            De repente, volvió a estar de frente al hombre que esta vez se levantó sin ningún problema del suelo. No se tambaleaba y solo miraba fijamente a kurai.

            --¿Y tú? También eres asi, ¿No me digas que eres un marica que quiere estar conmigo? Su voz sonaba firme, fría y seria, como si la borrachera se hubiera desaparecido en un momento.

Kurai ya no veía luz salir del pecho del hombre. Este camino uno pasos hacia el chico sin quitar su mirada del frente.
--¿Quieres gozar? ¿Tan pronto para un chico? Decía este su voz se hacía cada vez más grave.

Cuando ya estuvo frente a kurai miro hacia abajo, para mirar a los ojos del chico que aun llevaba los anteojos puestos.

--Vamos a pasarla en grande. Repentinamente las luces de la calle se apagaron, la gente comenzó a correr asustadas hacia todas direcciones, evitando autos que pasaban y chocando entre sí. Dos grandes extremidades salieron de la espalda del hombre, eran deformes, parecían manos, pero manos de mujer, sobre estos, un revestimiento de diamante servía de escudo, sus manos reales se estiraron de forma exagerada, tanto asi que los hombros tocaban el suelo, su cara no hacia gesto alguno, solo miraba a kurai.

Kurai ya no tuvo que retener más su rabia, expulso todo aquello y la obscuridad volvió a brotar desde su pecho, cubriéndolo de negro, esta vez la capa no salio, y su ropa parecía de acero, era como si una armadura negra lo cubriera, poco a poco su katana se formó en su espalda, sostenía por una vaina de cuero negra. Su mano se volvió más cálida aun, sabía que era el momento de tomar su arma. Al hacerlo la luz que genero alumbro aquel obscuro pedazo de calle, haciendo que el hombre se apartara de el para permaner lejos de aquello que lo cegaba.

<<Kurai, al parecer, tu poder responder a lo que en el momento estés sintiendo, este hombre solo hablaba de denigrar, asesinar y acabar con las personas diferentes a él, el coraje que se formaba en ti, le dio forma a esta armadura, sacrificaras un poco tu velocidad pero ganaras una forma de defenderte, solo no te confíes de esas cosas en su espalda>>

--<<De acuerdo, debo acercarme con cuidado, está evitando tu luz>>

--¿Quieres estar conmigo? Sabes que te gusta. Nadie se enterara, asi aprenderá esa puta. Aquellas palabras venían de todas direcciones.

De pronto una de las manos del hombre trato de agarrar por la cabeza a kurai pero este lo evito.
--Si eres tan hombre, sal, da la cara. ¿Atacaras desde lejos?

--Asi es más divertido, ¿No crees? Las sorpresas no acabaran y te divertirás todo el rato.

--No lo creo, no tengo tiempo que perder, y menos contra alguien tan patético como tú, tu estupidez, tus miedos, tu ira, está generando mal a este planeta y no pienso dejar que lo hagas, ya que solo fortaleces la negatividad de Gi.

Kurai abanicó su espada hacia un lado dándole en la espalda al hombre. Donde kurai había cortado se generó más diamante, cubriendo la cicatriz.

--Al parecer tu forma de defenderte es algo tosca, no crees, es asi como también puedo vencerte.
No había terminado de decir aquello cuando uno de los brazos del hombre lo tomo por la cintura y comenzó a apretarlo. Fuerte, la armadura crujía, el metal se retorcía.

--Quítate eso, asi no dejas que me divierta yo.

Saz, un golpe con la katana de kurai dio de lleno en el brazo del hombre que se cicatrizo en diamante. Ahora tenía una mano hecha de este. El cual lo aprovecho y golpeo a kurai en la cara, su único punto descubierto. Mientras más se acercaba al chico el brillo de la katana reflejaba en el diamante lo cual era molesto para el atacante.

El hombre retrocedió de nuevo a la obscuridad. Kurai se levantó del suelo y empuño su katana afinando su oído. Se quedó quieto allí un momento. Podía escuchar como el hombre corría rodeándolo, cuando ya se iba a abalanzar contra él, kurai lo golpeo una vez, asi estuvo por un rato; el hombre entraba y salía de la obscuridad y kurai lo golpeaba, aunque casi todo su cuerpo era ya diamante, de color azul verdoso, se podía mover con mucha agilidad.

--creo que ya me estoy aburriendo. Dijo kurai

--yo no, esto es muy divertido.

Cuando ya dejo de saltar hacia kurai, el chico se quedó mirando un momento hacia todas partes, de pronto, lentamente se acercó hacia él, ya no parecía un hombre, era como una araña grande, verde y brillante.

--Sabes es asi como yo me imagino siempre.

--¿Como? Pregunto el chico mientras clavaba su katana en el suelo.

--Como una araña, tejo mi red, esperando que algo caiga, asi me sentí cuando conocí a mi mujer, solo que en ese caso, la red que tejí fue mi carrera, mis estudios, mi trabajo, el dinero que ganaba, una red que muy pocos pueden tejer. Por suerte ella callo, se pegó a mi red, y ahora entiendo el por qué, el puto interés, porque a la final, es a su amiga a quien amaba. Es por eso que ahora, como buena araña que soy, me comeré a mi presa. Asi que si me disculpas.

--¿Una carrera?, ¿tu dinero?, ¿es por eso a lo que venimos a este mundo? Debemos forjarnos este camino, con el único fin de encontrar placer carnal, podría tener razón, las personas, trabajan para tener dinero, si estas solo, eso lo usaras para crearte una imagen que atraiga más personas y asi encontrar una que comparta cama contigo. Yo creo que venimos a otra cosa. Según me contaron, nuestro trabajo aquí es el de cuidar la tierra que pisamos, mantenerla sana. Ya si alguien quiere estar conmigo que sea por mí, no por lo que tengo en mi haber en ese momento. El interés no va conmigo.

--Sigue pensando asi y terminaras solo. Sabes que estamos aquí a la final es para reproducirnos, el placer de la carne, es lo único por lo que he estudiado, me he esforzado, ya si las personas luego de tener retoños de aquel desmadre pues que usen su dinero para mantener su error. Yo prefiero irme por lo seguro, mantener mi presa hasta que sea el momento.

--tu mente, tu forma de pensar es la cosa más sucia que he podido conocer y no permitiré que de aquí pases, tu serás una araña, pero yo seré tu depredador.

Al decir esto, kurai se balanceo sobre aquella criatura, cortando sus patas una a una.

--jajaja, volverán a crecer, soy interminable, en mi mente solo hay una cosa, sexo, pienso en ello a cada rato, me lo imagino, lo huelo. Y al igual que del fruto de sexo sale un retoño de mi vuelve a salir mi ser.
--No lo creo. Kurai clavo su katana en el estómago de aquella araña de diamante y corrió hacia adelante, partiendo a la mitad su cuerpo, el cual solo se mantenía unido por el trasero.

Para unirse diamantes de ambos lados del cuerpo se entrelazaron, haciendo que el cuerpo quedara deforme y pesado para ser mantenido por las patas que se esquebrajaban cada vez se reformaban.

--te lo dije, soy tu depredador.

Kurai clavo su katana a un costado del hombre y lo rodeo, partiéndolo a la mitad de forma horizontal. Hizo un esfuerzo y levanto una de las mitades para que cayera lejos entre sí, pedazos de diamante salieron de los cortes, levantándose creando pilares que no tuvieron unión.

De pronto la luz de los faros volvió, la calle estaba desolada y aquellos pilares de diamante estaban allí. Kurai volvió trisas uno de los pedazos y lo esparció lejos de allí, el otro quedo levantado. En medio de la calle. Una luz apareció en el centro, era muy hermoso la imagen que generaba. Era su alma, estaba presa allí.

Kurai levanto su mano y aquella luz se unió directo a su espada, no hubo gran cambio, solo apareció la palabra, “obsesión” grabada en la hoja.

El chico se calmó, aún estaba muy agitado, había acabado con aquel hombre, pero ese no era su objetivo, solo era un obstáculo que Gi vio oportuno. Al haberse calmado por completo la armadura que cubría su cuerpo volvió a reunirse en su pecho. Pero esta vez algo extraño ocurrió, sus ojos, aun eran rojos, aun veía el brillo.

--<<Es porque aun estas conteniendo la rabia, debes calmarte por completo, solo asi volverán tus ojos>>

--<< Creo que no, me será útil, creo que me quedare asi por un rato más y lo ocultaré con mis anteojos>>

--<<Como quieras>> dijo paws.

Se colocó de nuevo su capucha y volvió a la acera, saco de nuevo el mapa y ya por fin reconoció el lugar. Era un sitio al que había ido muchas veces, no estaría fácil entrar allí.

La lluvia arrecio y busco donde refugiarse, corrió hacia la estación de autobuses donde muchas personas entraban apresuradas a la vez.

--buenas noches. La voz de un chico sonó a espaldas de kurai que estaba parado mirando a través de la pared de vidrio hacia la calle.

--buenas. Respondió.

--Disculpa, ¿sabes cuál bus debo tomar para llegar hasta aquí?

--Ese de allí, te dejara justo en la calle que da hacia ese lugar.

--gracias compañero.

Kurai noto que el chico llevaba puesto un collar con un diamante que parecía no haber sido pulido por un profesional, parecía más bien que lo había encontrado y lo había amarrado a una tira para colgárselo en el cuello.

Cuando ya no quiso seguir más allí parado camino hacia el cafetín de la estación, se compró un té caliente y el diario. Quería distraerse con algo.

Paso media hora allí hasta que la lluvia se calmó de nuevo. Salio de la estación y a su lado paso una mujer que a su parecer era idéntica a la señora chismosa de su edificio.

--Ten cuidado, kurai. Le dijo esta al pasarle a su lado.

Este ignoro aquel hecho y llamo un taxi. --disculpe señor me llevaría aquí.

--De acuerdo niño, pero creo que iras en vano, ese lugar a esta hora está cerrado.

--No importa usted solo lléveme.

<<oye, kurai, aun no me has dicho, ¿a qué lugar te marca el mapa?

<<La alcaldía de la ciudad>>

<< ¿QUE? ¿A ese lugar?>>

<<Si, ¿algún problema?>>

<<Según las leyes humanas, allí no puedes entrar asi como asi, está prohibido y más para un menor>>

<<estamos es búsqueda de la obscuridad, que sitio más obscuro que una alcaldía, la política es lo más obscuro que conozco, traiciones, engaños, corrupción, es el sitio ideal para que la obscuridad se genere, ¿no lo crees?>>

<<Pues, si, tienes razón>>

<<lo vez, ahora cállate, quiero descansar un rato, el viaje es largo>>

El camino pareció larguísimo, en el cual kurai se durmió sin darse cuenta, los recuerdos de las batallas que había tenido rondaban su mente, analizaba cada aspecto de los enemigos que se había enfrentado, quería evitar más sorpresas, ahora que iba por el pez gordo.

--Hemos llegados chico. Dijo el hombre. –Ahora págame.

--Claro, claro, tenga.

--suerte chico, adiós.

Aquel lugar estaba solo, un vigilante de edad avanzada estaba en la puerta de la alcaldía, parecía que dormía parado.

--<<Sera mejor que esperemos a que amanezca, asi podremos colarnos entre las personas>> le dijo kurai a paws

Frente a la alcaldía estaba un hotel en el cual kurai planeaba pasar la noche.

<<Por cierto, no me has dicho nuestro objetivo. >> Le pregunto paws

<<Pues, lo más seguro, es que la parte de Gi que se desarrolla aquí sea, la alcaldesa>>.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario