Mientras
esperaba, una muchacha que estaba a pocos metros de él, la cual se veía
desorientada, mirando a todos lados como buscando algo se le acercó para preguntarle
si no conocía la dirección del cementerio de la ciudad, esta le explico que su
padre trabajaba allí y este le había pedido que le llevara la cena porque la
tienda donde usualmente la compraba estaba cerrada. Kurai le explico cómo
llegar y le advirtió que tuviera cuidado ya que esa era una de las zonas más
peligrosas de la ciudad.
Esta
le asintió enérgicamente y salió de allí; a kurai le pareció muy extraño como
la chica lucia ya que en su ciudad no era un look muy común, aunque para él
estaba muy en su estilo, su cabello era largo, alborotado purpura con un mechón
rojo que le ocultaba el ojo izquierdo. Su vestimenta tampoco era algo muy
normal, llevaba una camisa de mangas largas, falda y lo que parecía ser unas
panti medias negras, algo rotas, zapatillas negras y un bolso rojo de lado.
El
hombre le pasó una bolsa con las cosas y kurai le entrego el dinero, salió de
allí y camino de vuelta a su apartamento, solo se detuvo a ver que un grupo de
personas estaba alrededor de lo que parecía ser una mujer tirada en medio de la
calle, muy cerca del edificio donde se dirigía. Por curiosidad se acercó donde
estos estaban y al mirar de cerca, se dio cuenta de que era la señora Marjorit.
La imagen era de lo más perturbadora, parecía que esta había luchado con su
verdugo ya que tenía las manos llenas de cortadas, como si hubiera tocado algo
filoso, pero lo que más sorprendía era el corte que tenía en su torso,
comenzaba desde el hombro izquierdo y terminaba en la parte derecha de su estómago,
era un corte limpio el cual dejaba ver parte de sus órganos interiores.
Kurai
no mostro reacción alguna ante tal escena, pareciera como si en el fondo
hubiera sentido un alivio descomunal, ya no aguantaría a la mujer que a diario
le llevaba cuentos a su madre con tal de mal ponerlo ante ella. Siguió
caminando como si no hubiera visto aquello hasta el apartamento. Subiendo las
escaleras sintió que alguien lo llamaba, una voz anciana se escuchaba a lo
lejos pero este no hizo caso y siguió, saco la llave de su puerta, abrió y entro.
Camino hasta un lado para dejar sus zapatos y grito
-¡MAMÁ,
YA LLEGUE, Y NO VAS A CREER LO QUE ACABA DE PASAR! Kurai parecía contento,
camino hasta la cocina y sintió como la alegría de hace rato se esfumaba de
golpe, su corazón se encogió, sintió como sus ojos comenzaban a humedecerse y
como todo su día, como toda su vida, como todo le pasaba por delante, el llanto
no le salía, solo se quedó allí parado, apretando la bolsa que le traía a su
mamá contra su pecho. Un aguado “Mamá” se le escapo y rompió a llorar. Quería
caminar hasta donde estaba el cuerpo de la mujer que le había dado la vida
acostado sobre el café con que acompañaría su cena.
Paws
aun dormía sobre ella, y cuando Kurai pudo moverse y poco a poco acercarse a su
mamá, a este se le erizo el pelaje, y le siseaba como si estuviera molesto. A
pesar de esto kurai se sentó al lado de ella y le aparto el cabello para verla
mejor, la mitad de su rostro aún estaba rojo y con la misma expresión que tenía
en la mañana cuando este la fue a ver a su habitación; se quedó observándola
con sus ojos llenos de lágrimas como esperando que esta abriera los ojos y le
preguntara si había traído todo pero no, los golpes en su cuerpo todas la
sangre que lo cubría indicaban que ya su madre no estaba en este mundo.
Se
levantó nervioso pensando que hacer, su madre había muerto, estaría solo de
ahora en adelante, quizá este era un castigo por la alegría que sentía por la
muerte de su vecina; como seguiría ahora, no estaba listo para tal situación.
En eso tocaron de nuevo a la puerta, kurai no le prestó atención, aun temblaba
de rabia, de impotencia, alguien había asesinado a su madre cruelmente. Los
toques siguieron hasta que este volvió en sí y fue a abrir; Era un hombre,
vestido de policía, le mostro la placa que lo identificaba a kurai y le dijo:
--Vengo
a verificar el cadáver, a ver si podemos encontrar algo que identifique a su
agresor.
--Está
en la cocina. Le dijo este y cerró la puerta una vez que habían entrado.
Caminaron
hasta la cocina y el hombre comenzó a mirar a todos los rincones de la cocina,
parecía evitar mirar el cadáver lo cual llamo la atención de kurai, camino por
los alrededores, tocando con su dedo los bordes de la cocina.
Kurai,
dudoso le preguntó: --Disculpe, ¿Cómo es que supo que había un cadáver aquí? Yo
no he dado aviso.
El
hombre ignoró su pregunta y se agacho hasta el vidrio del horno de la cocina,
pasó su dedo por este, lo olio, saco lo que parecía ser una pequeña caja y paso
su dedo por el borde para que la sangre que tenía en este se depositara en
ella.
Luego
se levantó, miró al joven que aún estaba parado atónito mirando lo que él hacía
y le dijo con un tono cortes: --¿Me podrías decir la hora, por favor?
Con
una voz tembloroso este le respondió –Siieeete y cuareeenta y oooocho.
--Jumm,
¿pues ya es la hora no?
--¿La
hora?
--Pues
sí, ya como esta, no te es útil, ¿no? Pues yo sí sé qué hacer con ella.
--¿Cómo
dice?
--Veras,
su alma ya no está aquí. Dijo este señalando a la mujer. –Y pues, ya que ahora
es solo un caparazón vacío, yo me lo comeré, digamos que yo soy el que limpia
el desastre después de que un Soul’s grabber
hace su trabajo.
Aquellas
palabras le helaron la piel. ¿Que era un Soul’s
grabber? Y peor aún, ¿por qué se comería el cadáver de su madre? –Espere, ¿por
qué? Dijo este. –Es mi madre.
--No,
tu madre ya no está aquí, esto es solo un caparazón, es, como decirlo, lo más
rico que puede existir, yo no ando por allí arrancando almas a los seres
humanos como lo hacen ellos, ese trabajo es poco ético, yo me considero un
bondadoso ser que libra del dolor a aquellos que sufren con sus seres queridos
que ya no están aquí. Deberías de estar agradecido. Al terminar de decir eso, a
ese ser se le comenzó a desgarrar la ropa mostrando lo que parecía ser una piel
cubierta de escamas, una sonrisa sádica se dibujó en su rostro y su vientre
comenzó a moverse como si dentro de él estuviera algo ansioso por salir; de
arriba abajo lo que parecía ser una boca se comenzó a formar y afilados dientes
se dejaron ver. Lo que se movía dentro era una larga lengua cubierta de un
fluido rojo escarlata.
--Esto
solo tomara un momento, luego podrás continuar con tu vida, ya no sufras más.
--No
por favor. Dijo kurai con lágrimas en sus ojos, no es la manera. No debe de ser
así como termine su vida.
--
pero si su vida termino desde el día que nació, ese día, me la arrebataron pero
hoy no será así, hoy disfrutare, lentamente mientras cómo. Dijo este mientras
pasaba su grotesca lengua por un costado de hikari. –Sí que es especial, ya veo
porque la defendían tanto, hubiera causado muchos problemas si aún estuviera
aquí, pero su padre fue un tonto al entrometerse. Daño un caparazón perfecto al
colocar ese escudo. Pero me alegro de que el daño sea poco, aún sigue siendo
una delicia.
--¿A
qué te refieres?
--Que
a veces las personas creen que hacen un bien a otras protegiéndolas cuando es
mucho mejor dejar que las cosas sigan su curso.
En
ese momento, un sentimiento de impotencia, de ira, recorría a kurai, a su madre
no le fue suficiente la forma en que murió, debía de ser devorada por esa cosa.
Todo era tan irreal. Absurdo.
--Los
humanos, siempre buscando a que aferrarse, creyendo que la salvación la
encontraran así como así. Es algo mucho más complejo. Para conocer la
salvación, primero hay que caer en la obscuridad. Probar que valen para que su
alma no les sea arrebatada. Dijo este mirando fijamente a kurai.
--¿Por
qué me dices estas cosas?
--Porque
hace mucho que los vigilo, ansioso, esperando este día. Incluso puedo ver que
muchas de esas almas se la pasan pidiendo ayuda pero no saben cómo hacerlo, y
deambulan de aquí para allá. Nuestra señora sabe de tus sueños, kurai, y trata
de hacerlos lo más grotescos posibles, enmudecerlos, para que ni tu ni tu madre
se entrometan en lo que no les incumbe.
Que
querría decir ese ser con eso, acaso hablaba de sus sueños, acaso sabia eso que
estaba en su cabeza.
--Siempre
me molestaba cuando un Soul’s grabber
hacia su trabajo, me tenía que ir por un rato y no veía lo que hacían pero que
bueno que como rápido, así iba y venía en un instante. Pero con ella será
distinto, quiero saborear un caparazón de una fallen, tener uno ante mis ojos es algo que ocurre una vez cada
milenio.
Tanta
información confundía a kurai, su madre, una fallen, que demonios era eso. Aun
con el corazón destrozado trataba de darle sentido a todo lo que ocurría.
--Si
ese estúpido guardián no se aparta, se vendrá conmigo, no tengo permitido comer
almas, pero si no se mueve no me da opción, mi castigo será poco comparado con
este festín.
Con
todo lo que pasaba, kurai no se había percatado que paws aún seguía sobre su
madre, sin moverse, mirando con sus grandes ojos a ese ser.
--Los
guardianes, con tal de proteger el caparazón al que fueron asignado, permiten
que se les prive del don del habla, que patético. A la final no hacen gran cosa
¿no? Solo se quedan allí esperando a algún seguidor de aquel para que tomen el
caparazón antes que yo llegue, patético, ¿no crees? Seguían diciendo este con
su tono educado lo que lo hacía sonar aún más sádico.
--bueno,
basta ya de tanto hablar. Se me pasara la hora y eso sí que no lo puedo
permitir. Me pone de mal humor.
--La
legua comenzó a lamer el cuerpo de hikari como limpiándolo, quitándole la
sangre de encima, paws que aún estaba sobre ella, solo siseaba pon una mirada
furiosa. Kurai se preguntó porque cuando él se le acercó a su madre para
apreciarle mejor este también le había siseado. ¿Pensaría que él también era
una amenaza? En ese instante el teléfono que le habían dado comenzó a sonar, lo
extraño era que lo tenía aun en el bolsillo de su pantalón cuando él lo había
dejado sobre la mesa del espejo. Poco a poco lo saco y vio que en la pantalla
decía. “entrégate, sé uno de ellos, solo
así la salvaras”; que querría decir eso, no le había dado tiempo de
pensarlo cuando la pantalla se volvió a apagar y lucia como antes. Inservible y
defectuoso.
Cuando
ya el ser había limpiado a hikari, la lengua se enrosco en el rostro de esta y
comenzó a halarla hacia él. Al ella esta con la cabeza hacia la entrada de la
cocina y el estar al otro lado, el cuerpo se retorció todo, una sensación de
tristeza, rabia y dolor invadían el corazón de kurai, cuando ya sentía que no
aguantaba más, una masa negra comenzó a salir de paws, el gato que en ese
momento lo miraba fijamente, tenía una expresión extraña en su rostro, era como
si lo que estaba ocurriendo, no debía de ser así, aquella masa negra buscaba a
kurai, sus sentimientos la llamaban y el asustado se había congelado en el
sitio.
Aquello
era frio, muy frio, lo sentía subir por sus pies, y no podía evitarlo, cuando
ya había llegado a su cintura, kurai sentía que perdía el conocimiento, a la
vez que veía como su cuerpo cambiaba, sus piernas antes flacas se habían
engrosado manteniendo su forma, cuando ya eso estaba en su pecho, el dolor, la
rabia, la tristeza, sus sentimientos eran borrados de su corazón, lo único que
mantenía en él era una sensación, era como si aquello que pasaba era incorrecto
y debía de ser evitado; ya cuando estaba cubierto completamente, un pensamiento
invadió su cerebro, solo decía <<Acéptalo, solo así la salvaras>>
mientras él le respondía un poco ido, --Solo así la salvare; al decir esto, la
masa negra comenzó a tomar forma, su cuerpo ya había cambiado completamente, de
pronto se sentía fuerte, con poder, aquello lo había vestido completamente de
negro, un bordado dorado apareció por sobre las ropas y de sus pies un polvo
que parecía cenizas rojizas aparecieron y revolotearon a su alrededor,
manteniéndose así. Una capa creció desde sus hombros hasta sus piernas, y
debajo de esta una gran katana se formó, la hoja era roja, con una empuñadura
dorada, sus ojos se inyectaron de sangre y todo lo que estaba a su alrededor
lucia distinto, mucho más brillante donde estaba su madre, paws aun lo miraba
asustado, y la cosa que aun sujetaba la cabeza de hikari despedía un aura
negra.
--Así
que no lo pudiste evitar, que guardián más patético, aunque he de decir que es
un poco joven para serlo, ¿no crees?
--Paws
volteo hacia el ser lanzándole una mirada rabiosa, sabía que no podía hacer más
que esperar que sucediera. Kurai se uniría a ese ser y ambos se irían con
hikari.
--Permíteme
presentarme, mi nombre es Eon, soy
un , Nuestra señora estará muy
sorprendida con lo que acaba de ocurrir, tú debes de ser el Soul’s grabber más joven que ha
existido. Antes de nacer ya venias marcado para ser uno de ellos pero no
suponía que te transformarías tan pronto. Veras, las alas vienen grabadas con
el nombre que el caparazón usara durante su estancia aquí, no sé si lo sabes,
ya que no creciste en tu tierra pero kurai significa obscuridad, lo vez,
estabas destinado a serlo, cuando nuestra señora marca un alma, no hay forma de
cambiar su destino.
--Pues
creo que esta vez no funciono, dijo kurai, su voz ahora sonaba calmada. Puede
que ahora sea esto, pero quizás y saque ventaja de la situación, sé que mi
nombre significa obscuridad, al igual que sé que el de mi madre es luz, además,
debes saber que Kibō es esperanza, la cual sé que alguien ha depositado en mí.
Al
decir estas palabras, kurai se abalanzo sobre Eon en un sprint tan rápido que
solo el polvo que levanto al moverse quedo en el sitio donde estaba parado. En
un rápido movimiento saco su katana de su espalda y la abalanzo contra este que
sin mayor esfuerzo coloco su brazo sin sufrir ni una rajadura, su piel era
dura, lo miraba calmadamente mientras kurai seguía dando golpes contra aquello
que trataba de comer a su madre; casi lograba darle en el cuello pero unas
protuberancias brotaron de sus hombros evitando aquel golpe.
-¿por
qué? Debiste quedarte allí parado, ya iba a terminar- decía Eon mientras
esquivaba y se cubría de los golpes; -- era mucho más sencillo que llegar a
esto; Jamás podrás darme, Soy indestructible. Este dio un salto hacia atrás y
se paró sobre la mesa de la cocina, el movimiento hizo que el cuerpo de hikari
se arrastrara con él.
--En
algún momento te cansaras, tu trabajo no es contra mí, tu trabajo es
alimentarme, ahora sé un buen chico y comienza de una vez, ya deberías sentir
esas almas pidiendo que las busques, déjame comer en paz. Pero kurai solo se
limitaba a mirarlo y golpearlo por todas partes con la katana. De pronto dio un
salto hacia atrás y se comenzó a analizar la situación, sentía como su mente
trabajaba más rápido, no había notado como ahora era ágil con un arma que nunca
había tocado en su vida, como sus movimientos eran más rápido, no se cansaba,
sentía ganas de cortar en dos a eso de una vez.
<<Por
todos lados tiene protección, sus partes vulnerables se cubren cuando sienten
peligro, pero veo que evita que me acerque a su lengua, ese debe ser su punto
débil, pero como llego allí, al ver que lo he descubierto, se protegerá aún más>>
--No,
no, no, con mi lengua no, veras, sé que la parte más débil y sensible de mi ser
es esa, así que está bien protegida, ni lo intentes.
Kurai
se lanzó contra este que aún estaba sobre la mesa y comenzó a golpear de nuevo.
<<de….alguna….forma….la….cortaré>> pensaba mientras golpeaba.
--Verdad
que soy bueno, nunca han podido herirme, es que mi señora sabe que mi trabajo
despierta rencores en aquellos cercanos a los caparazones, por eso me protege
de cualquier ataque sea como sea.
--Todo
tiene un punto débil.
--Si,
hasta tú lo tienes.
Eon
había transformado su brazo, dándole forma puntiaguda y rozando el rostro de
kurai. –Podrías hacer el favor de no moverte, intento alcanzar tu cuello.
--Yo
también se defenderme, suelta el caparazón y pelea, patética criatura.
--jajajaja,
sé a dónde quieres llegar, pero no, así estoy bien, puedo pelear que no vez.
--No
peleas, solo te defiendes
--jajajaja
Kurai,
no sabía qué hacer, seguía dando golpes con la katana pero infructuosos, todos
rebotaban.
--eso
es lo que pasa por no esperar siquiera conocer todas tus habilidades, si
hubieras venido conmigo…
Pero
de pronto kurai había dejado de estar en la cocina, su mente ahora estaba en un
sitio totalmente obscuro, una voz provenía de todas partes pero no entendía lo
que decía, entonces trato de calmarse y cada vez se hacía más clara, hasta que
pudo escuchar. <<Tu destino ha sido
manchado, no debías terminar así, no debes creer a todo lo que Eon dice, tu
creas tu camino, debes saber que se un Soul’s grabber te da poder, sí, pero
trata de mantenerte a raya>> kurai desconfiaba para responder, sabía
que Eon escuchaba lo que pensaba <<No
te preocupes, aquí no puede entrar>> aquellas palabras lo calmaron y
prosiguió <<Es imposible, no puedo darle ni un golpe, es impenetrable su
defensa>> <<Como tú mismo
dijiste, todos tienen un punto débil, y si el punto débil de Eon es su lengua,
pero su cuerpo es demasiado duro incluso para tu katana, pero aun puedes
ganarle, es cuestión de que tomes mi alma>>
<<Como
puedo tomar tu alma, si no se siquiera quien eres, no se siquiera como hacer
eso>>
<<Sabes quién soy, solo que
no sabes lo que soy hasta hoy; Eon lo ha dicho, soy, un guardián, debía
proteger a tu madre, pero cuando se trata de Soul’s grabbers mi poder es
inútil, veras, no solo ellos buscaban el alma de tu madre, toda criatura la
buscaba, tu madre es una fallen, un espíritu de luz, ahora no puedo decir
mucho, ya que mientras hablamos, él está a punto de tomar el único vestigio que
queda de hikari, toma mi alma, al hacerlo tu catana se queda con la mitad de
ella, ayudándola a ser más poderosa, con el tiempo y si sabes cómo hacerlo
podrías llegar a hacer cosas que ningún Soul’s grabber puede hacer, ya que
ellos solo se limitan a buscar almas mas no explotan sus cualidades, solo unos
cuantos, han llegado a ser poderosos, ya te toparas con ellos, ve con cuidado
cuando los tengas frente a ti>>
Aquella
obscuridad se desvaneció y volvió a estar frente a Eon que ya tenía cerca de su
boca a hikari.
--Pensé
que no volverías, ya me estaba aburriendo.
--Te
mataré
--Inténtalo,
kurai. Me estoy aburriendo
--No
te preocupes, nunca fui una persona divertida, nunca tuve amigos verdaderos, mi
única amiga la tienes allí. Tal vez ser esta cosa me haya quitado mis
sentimientos, pero jamás olvidare a mi madre. Eso te lo prometo. Al terminar de
decir esto kurai miro a paws que estaba parado a un lado del cuerpo de hikari y
coloco su katana de nuevo en su espalda. Al hacerlo sus ojos inyectados de sangre
apreciaron como aquella luz fluía del pecho de su mascota, ya sabía que esta no
era tal, y sabía cómo tomar su alma. Coloco su mano frente a esta y vio como la
luz salía y se incrustaba en su mano. –Veras, No fue necesario que me dijeras
como explotar este poder. Dijo mientras volvía a tomar su katana. Y vio como el
alma del guardián fluyo a la hoja del arma. –Tengo quien me guie.
Volvió
a balancear su alma hacia Eon que volvió a colocar su brazo pero esta vez vio cómo
se craqueaba, --Encontrare la forma de traer el alma de mi madre de vuelta.
Dijo mientras daba otro golpe en el brazo que se abrió más. –Y si no logro
traerla.- crack, un sonido quebradizo se escapó del brazo de Eon. –Te juro que
la vengare. Ya el brazo de aquel ser repulsivo no estaba unido a su cuerpo,
estaba tirado en el suelo. La katana de kurai resplandecía de color rojo.
--Esta
vez, será la última que saborees un caparazón, Eon, pues tu trabajo llego a su
fin.
--Es
imposible. Muchas veces me han desafiado, muchas veces usando el mismo método,
¿Por qué esta vez es distinto?, ¿por qué esta vez he de acabar así?
--Porque
el alma que impregna la hoja de mi katana, es la de un guardián, que se cansó
de ser inútil.
Una
lluvia de espadazos venia de todas direcciones hacia el cuerpo de Eon que con
una sonrisa en su rostro veía como su cuerpo era destrozado, pedazos pesados de
lo que al parecer era la piel de él caían al suelo.
--a
la final no resultaste ser tan patético, ya nos volveremos a ver, pero la
próxima vez no tendrás tanta ventaja kurai.
--Ya
cállate de una vez y suelta a mi madre. Dijo este mientras daba dos estocadas
una dio en la lengua de Eon y la otra fue a para en su cuello. Su cabeza quedo
al lado del cuerpo de la madre de kurai y este al verla tan cerca le dio una
lamida y termino diciendo. –No puedo esperar a hincarle el diente.
Todo
había quedado en silencio, la cocina estaba destrozada, pedazos de piedra
madera y piel estaban esparcidos por todas partes.
Los
cuerpos de Paws y hikari yacían en el suela parecía que dormían, kurai los miro
pero no podía sentir nada, los tomo a ambos y quitando de la cara de su madre
el resto de lengua que estaba enrollado sobre esta, los llevo a su cuarto, los
acomodo sobre la cama. No sabía qué hacer. Todo había cambiado tan
drásticamente en un momento. Su madre muerta, y el totalmente diferente. En eso
volvieron a tocar la puerta, ya se estaba haciendo habitual esa situación.
Kurai no fue a ver quién era. No quería toparse con otro ser extraño. Quería
que todo fuera como antes. Se llevó sus manos frías a la cabeza pensando en
busca de una solución.
Volvieron
a tocar, pero este quería ignorarlo completamente, miraba hacia los cuerpos.
Quería respuestas, pero sabía que allí sentado no llegarían. Debían moverse.
Aquello era solo el comienzo, la obscuridad lo envolvía, y recordó las palabras
de Eon, “Para conocer la salvación primero había que conocer la obscuridad”
quizás allí estaba la respuesta. Los golpes en la puerta se hicieron más
fuertes. Pensó que si aquellas cosas eran tan poderosas podrían fácilmente
romper la puerta pero no ocurría y eso le parecía desconcertante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario