domingo, 30 de noviembre de 2014

2._ Entrando en la obscuridad


           Ya había salido, y cerraba la puerta de la entrada del edificio, kurai camino en búsqueda de lo que su madre le había pedio comprar, debía de ir rápido, ya que a él no le gustaba andar de noche en la calle. Ya habían pasado 10 minutos y había llegado hasta la tienda, le dio el papel al señor que estaba detrás del mostrador y esperó mientras este le buscaba todo.
 
Mientras esperaba, una muchacha que estaba a pocos metros de él, la cual se veía desorientada, mirando a todos lados como buscando algo se le acercó para preguntarle si no conocía la dirección del cementerio de la ciudad, esta le explico que su padre trabajaba allí y este le había pedido que le llevara la cena porque la tienda donde usualmente la compraba estaba cerrada. Kurai le explico cómo llegar y le advirtió que tuviera cuidado ya que esa era una de las zonas más peligrosas de la ciudad.

Esta le asintió enérgicamente y salió de allí; a kurai le pareció muy extraño como la chica lucia ya que en su ciudad no era un look muy común, aunque para él estaba muy en su estilo, su cabello era largo, alborotado purpura con un mechón rojo que le ocultaba el ojo izquierdo. Su vestimenta tampoco era algo muy normal, llevaba una camisa de mangas largas, falda y lo que parecía ser unas panti medias negras, algo rotas, zapatillas negras y un bolso rojo de lado.

El hombre le pasó una bolsa con las cosas y kurai le entrego el dinero, salió de allí y camino de vuelta a su apartamento, solo se detuvo a ver que un grupo de personas estaba alrededor de lo que parecía ser una mujer tirada en medio de la calle, muy cerca del edificio donde se dirigía. Por curiosidad se acercó donde estos estaban y al mirar de cerca, se dio cuenta de que era la señora Marjorit. La imagen era de lo más perturbadora, parecía que esta había luchado con su verdugo ya que tenía las manos llenas de cortadas, como si hubiera tocado algo filoso, pero lo que más sorprendía era el corte que tenía en su torso, comenzaba desde el hombro izquierdo y terminaba en la parte derecha de su estómago, era un corte limpio el cual dejaba ver parte de sus órganos interiores.

Kurai no mostro reacción alguna ante tal escena, pareciera como si en el fondo hubiera sentido un alivio descomunal, ya no aguantaría a la mujer que a diario le llevaba cuentos a su madre con tal de mal ponerlo ante ella. Siguió caminando como si no hubiera visto aquello hasta el apartamento. Subiendo las escaleras sintió que alguien lo llamaba, una voz anciana se escuchaba a lo lejos pero este no hizo caso y siguió, saco la llave de su puerta, abrió y entro. Camino hasta un lado para dejar sus zapatos y grito
-¡MAMÁ, YA LLEGUE, Y NO VAS A CREER LO QUE ACABA DE PASAR! Kurai parecía contento, camino hasta la cocina y sintió como la alegría de hace rato se esfumaba de golpe, su corazón se encogió, sintió como sus ojos comenzaban a humedecerse y como todo su día, como toda su vida, como todo le pasaba por delante, el llanto no le salía, solo se quedó allí parado, apretando la bolsa que le traía a su mamá contra su pecho. Un aguado “Mamá” se le escapo y rompió a llorar. Quería caminar hasta donde estaba el cuerpo de la mujer que le había dado la vida acostado sobre el café con que acompañaría su cena. 

Paws aun dormía sobre ella, y cuando Kurai pudo moverse y poco a poco acercarse a su mamá, a este se le erizo el pelaje, y le siseaba como si estuviera molesto. A pesar de esto kurai se sentó al lado de ella y le aparto el cabello para verla mejor, la mitad de su rostro aún estaba rojo y con la misma expresión que tenía en la mañana cuando este la fue a ver a su habitación; se quedó observándola con sus ojos llenos de lágrimas como esperando que esta abriera los ojos y le preguntara si había traído todo pero no, los golpes en su cuerpo todas la sangre que lo cubría indicaban que ya su madre no estaba en este mundo.

Se levantó nervioso pensando que hacer, su madre había muerto, estaría solo de ahora en adelante, quizá este era un castigo por la alegría que sentía por la muerte de su vecina; como seguiría ahora, no estaba listo para tal situación. En eso tocaron de nuevo a la puerta, kurai no le prestó atención, aun temblaba de rabia, de impotencia, alguien había asesinado a su madre cruelmente. Los toques siguieron hasta que este volvió en sí y fue a abrir; Era un hombre, vestido de policía, le mostro la placa que lo identificaba a kurai y le dijo:
--Vengo a verificar el cadáver, a ver si podemos encontrar algo que identifique a su agresor.

--Está en la cocina. Le dijo este y cerró la puerta una vez que habían entrado.

Caminaron hasta la cocina y el hombre comenzó a mirar a todos los rincones de la cocina, parecía evitar mirar el cadáver lo cual llamo la atención de kurai, camino por los alrededores, tocando con su dedo los bordes de la cocina.

Kurai, dudoso le preguntó: --Disculpe, ¿Cómo es que supo que había un cadáver aquí? Yo no he dado aviso.

El hombre ignoró su pregunta y se agacho hasta el vidrio del horno de la cocina, pasó su dedo por este, lo olio, saco lo que parecía ser una pequeña caja y paso su dedo por el borde para que la sangre que tenía en este se depositara en ella.

Luego se levantó, miró al joven que aún estaba parado atónito mirando lo que él hacía y le dijo con un tono cortes: --¿Me podrías decir la hora, por favor?

Con una voz tembloroso este le respondió –Siieeete y cuareeenta y oooocho.

--Jumm, ¿pues ya es la hora no?

--¿La hora?

--Pues sí, ya como esta, no te es útil, ¿no? Pues yo sí sé qué hacer con ella.

--¿Cómo dice?

--Veras, su alma ya no está aquí. Dijo este señalando a la mujer. –Y pues, ya que ahora es solo un caparazón vacío, yo me lo comeré, digamos que yo soy el que limpia el desastre después de que un Soul’s grabber hace su trabajo.

Aquellas palabras le helaron la piel. ¿Que era un Soul’s grabber? Y peor aún, ¿por qué se comería el cadáver de su madre? –Espere, ¿por qué? Dijo este. –Es mi madre.

--No, tu madre ya no está aquí, esto es solo un caparazón, es, como decirlo, lo más rico que puede existir, yo no ando por allí arrancando almas a los seres humanos como lo hacen ellos, ese trabajo es poco ético, yo me considero un bondadoso ser que libra del dolor a aquellos que sufren con sus seres queridos que ya no están aquí. Deberías de estar agradecido. Al terminar de decir eso, a ese ser se le comenzó a desgarrar la ropa mostrando lo que parecía ser una piel cubierta de escamas, una sonrisa sádica se dibujó en su rostro y su vientre comenzó a moverse como si dentro de él estuviera algo ansioso por salir; de arriba abajo lo que parecía ser una boca se comenzó a formar y afilados dientes se dejaron ver. Lo que se movía dentro era una larga lengua cubierta de un fluido rojo escarlata. 

--Esto solo tomara un momento, luego podrás continuar con tu vida, ya no sufras más.

--No por favor. Dijo kurai con lágrimas en sus ojos, no es la manera. No debe de ser así como termine su vida.

-- pero si su vida termino desde el día que nació, ese día, me la arrebataron pero hoy no será así, hoy disfrutare, lentamente mientras cómo. Dijo este mientras pasaba su grotesca lengua por un costado de hikari. –Sí que es especial, ya veo porque la defendían tanto, hubiera causado muchos problemas si aún estuviera aquí, pero su padre fue un tonto al entrometerse. Daño un caparazón perfecto al colocar ese escudo. Pero me alegro de que el daño sea poco, aún sigue siendo una delicia.

--¿A qué te refieres?

--Que a veces las personas creen que hacen un bien a otras protegiéndolas cuando es mucho mejor dejar que las cosas sigan su curso.

En ese momento, un sentimiento de impotencia, de ira, recorría a kurai, a su madre no le fue suficiente la forma en que murió, debía de ser devorada por esa cosa. Todo era tan irreal. Absurdo.

--Los humanos, siempre buscando a que aferrarse, creyendo que la salvación la encontraran así como así. Es algo mucho más complejo. Para conocer la salvación, primero hay que caer en la obscuridad. Probar que valen para que su alma no les sea arrebatada. Dijo este mirando fijamente a kurai.

--¿Por qué me dices estas cosas?

--Porque hace mucho que los vigilo, ansioso, esperando este día. Incluso puedo ver que muchas de esas almas se la pasan pidiendo ayuda pero no saben cómo hacerlo, y deambulan de aquí para allá. Nuestra señora sabe de tus sueños, kurai, y trata de hacerlos lo más grotescos posibles, enmudecerlos, para que ni tu ni tu madre se entrometan en lo que no les incumbe.

Que querría decir ese ser con eso, acaso hablaba de sus sueños, acaso sabia eso que estaba en su cabeza.

--Siempre me molestaba cuando un Soul’s grabber hacia su trabajo, me tenía que ir por un rato y no veía lo que hacían pero que bueno que como rápido, así iba y venía en un instante. Pero con ella será distinto, quiero saborear un caparazón de una fallen, tener uno ante mis ojos es algo que ocurre una vez cada milenio.

Tanta información confundía a kurai, su madre, una fallen, que demonios era eso. Aun con el corazón destrozado trataba de darle sentido a todo lo que ocurría.

--Si ese estúpido guardián no se aparta, se vendrá conmigo, no tengo permitido comer almas, pero si no se mueve no me da opción, mi castigo será poco comparado con este festín.

Con todo lo que pasaba, kurai no se había percatado que paws aún seguía sobre su madre, sin moverse, mirando con sus grandes ojos a ese ser.

--Los guardianes, con tal de proteger el caparazón al que fueron asignado, permiten que se les prive del don del habla, que patético. A la final no hacen gran cosa ¿no? Solo se quedan allí esperando a algún seguidor de aquel para que tomen el caparazón antes que yo llegue, patético, ¿no crees? Seguían diciendo este con su tono educado lo que lo hacía sonar aún más sádico.

--bueno, basta ya de tanto hablar. Se me pasara la hora y eso sí que no lo puedo permitir. Me pone de mal humor.

--La legua comenzó a lamer el cuerpo de hikari como limpiándolo, quitándole la sangre de encima, paws que aún estaba sobre ella, solo siseaba pon una mirada furiosa. Kurai se preguntó porque cuando él se le acercó a su madre para apreciarle mejor este también le había siseado. ¿Pensaría que él también era una amenaza? En ese instante el teléfono que le habían dado comenzó a sonar, lo extraño era que lo tenía aun en el bolsillo de su pantalón cuando él lo había dejado sobre la mesa del espejo. Poco a poco lo saco y vio que en la pantalla decía. “entrégate, sé uno de ellos, solo así la salvaras”; que querría decir eso, no le había dado tiempo de pensarlo cuando la pantalla se volvió a apagar y lucia como antes. Inservible y defectuoso.

Cuando ya el ser había limpiado a hikari, la lengua se enrosco en el rostro de esta y comenzó a halarla hacia él. Al ella esta con la cabeza hacia la entrada de la cocina y el estar al otro lado, el cuerpo se retorció todo, una sensación de tristeza, rabia y dolor invadían el corazón de kurai, cuando ya sentía que no aguantaba más, una masa negra comenzó a salir de paws, el gato que en ese momento lo miraba fijamente, tenía una expresión extraña en su rostro, era como si lo que estaba ocurriendo, no debía de ser así, aquella masa negra buscaba a kurai, sus sentimientos la llamaban y el asustado se había congelado en el sitio.

Aquello era frio, muy frio, lo sentía subir por sus pies, y no podía evitarlo, cuando ya había llegado a su cintura, kurai sentía que perdía el conocimiento, a la vez que veía como su cuerpo cambiaba, sus piernas antes flacas se habían engrosado manteniendo su forma, cuando ya eso estaba en su pecho, el dolor, la rabia, la tristeza, sus sentimientos eran borrados de su corazón, lo único que mantenía en él era una sensación, era como si aquello que pasaba era incorrecto y debía de ser evitado; ya cuando estaba cubierto completamente, un pensamiento invadió su cerebro, solo decía <<Acéptalo, solo así la salvaras>> mientras él le respondía un poco ido, --Solo así la salvare; al decir esto, la masa negra comenzó a tomar forma, su cuerpo ya había cambiado completamente, de pronto se sentía fuerte, con poder, aquello lo había vestido completamente de negro, un bordado dorado apareció por sobre las ropas y de sus pies un polvo que parecía cenizas rojizas aparecieron y revolotearon a su alrededor, manteniéndose así. Una capa creció desde sus hombros hasta sus piernas, y debajo de esta una gran katana se formó, la hoja era roja, con una empuñadura dorada, sus ojos se inyectaron de sangre y todo lo que estaba a su alrededor lucia distinto, mucho más brillante donde estaba su madre, paws aun lo miraba asustado, y la cosa que aun sujetaba la cabeza de hikari despedía un aura negra.

--Así que no lo pudiste evitar, que guardián más patético, aunque he de decir que es un poco joven para serlo, ¿no crees?

--Paws volteo hacia el ser lanzándole una mirada rabiosa, sabía que no podía hacer más que esperar que sucediera. Kurai se uniría a ese ser y ambos se irían con hikari.

--Permíteme presentarme, mi nombre es Eon, soy un           , Nuestra señora estará muy sorprendida con lo que acaba de ocurrir, tú debes de ser el Soul’s grabber más joven que ha existido. Antes de nacer ya venias marcado para ser uno de ellos pero no suponía que te transformarías tan pronto. Veras, las alas vienen grabadas con el nombre que el caparazón usara durante su estancia aquí, no sé si lo sabes, ya que no creciste en tu tierra pero kurai significa obscuridad, lo vez, estabas destinado a serlo, cuando nuestra señora marca un alma, no hay forma de cambiar su destino.

--Pues creo que esta vez no funciono, dijo kurai, su voz ahora sonaba calmada. Puede que ahora sea esto, pero quizás y saque ventaja de la situación, sé que mi nombre significa obscuridad, al igual que sé que el de mi madre es luz, además, debes saber que Kibō es esperanza, la cual sé que alguien ha depositado en mí.

Al decir estas palabras, kurai se abalanzo sobre Eon en un sprint tan rápido que solo el polvo que levanto al moverse quedo en el sitio donde estaba parado. En un rápido movimiento saco su katana de su espalda y la abalanzo contra este que sin mayor esfuerzo coloco su brazo sin sufrir ni una rajadura, su piel era dura, lo miraba calmadamente mientras kurai seguía dando golpes contra aquello que trataba de comer a su madre; casi lograba darle en el cuello pero unas protuberancias brotaron de sus hombros evitando aquel golpe.

-¿por qué? Debiste quedarte allí parado, ya iba a terminar- decía Eon mientras esquivaba y se cubría de los golpes; -- era mucho más sencillo que llegar a esto; Jamás podrás darme, Soy indestructible. Este dio un salto hacia atrás y se paró sobre la mesa de la cocina, el movimiento hizo que el cuerpo de hikari se arrastrara con él.

--En algún momento te cansaras, tu trabajo no es contra mí, tu trabajo es alimentarme, ahora sé un buen chico y comienza de una vez, ya deberías sentir esas almas pidiendo que las busques, déjame comer en paz. Pero kurai solo se limitaba a mirarlo y golpearlo por todas partes con la katana. De pronto dio un salto hacia atrás y se comenzó a analizar la situación, sentía como su mente trabajaba más rápido, no había notado como ahora era ágil con un arma que nunca había tocado en su vida, como sus movimientos eran más rápido, no se cansaba, sentía ganas de cortar en dos a eso de una vez.

<<Por todos lados tiene protección, sus partes vulnerables se cubren cuando sienten peligro, pero veo que evita que me acerque a su lengua, ese debe ser su punto débil, pero como llego allí, al ver que lo he descubierto, se protegerá aún más>>

--No, no, no, con mi lengua no, veras, sé que la parte más débil y sensible de mi ser es esa, así que está bien protegida, ni lo intentes.

Kurai se lanzó contra este que aún estaba sobre la mesa y comenzó a golpear de nuevo. <<de….alguna….forma….la….cortaré>> pensaba mientras golpeaba.

--Verdad que soy bueno, nunca han podido herirme, es que mi señora sabe que mi trabajo despierta rencores en aquellos cercanos a los caparazones, por eso me protege de cualquier ataque sea como sea.
--Todo tiene un punto débil.

--Si, hasta tú lo tienes.

Eon había transformado su brazo, dándole forma puntiaguda y rozando el rostro de kurai. –Podrías hacer el favor de no moverte, intento alcanzar tu cuello.

--Yo también se defenderme, suelta el caparazón y pelea, patética criatura.

--jajajaja, sé a dónde quieres llegar, pero no, así estoy bien, puedo pelear que no vez.

--No peleas, solo te defiendes

--jajajaja

Kurai, no sabía qué hacer, seguía dando golpes con la katana pero infructuosos, todos rebotaban.

--eso es lo que pasa por no esperar siquiera conocer todas tus habilidades, si hubieras venido conmigo…

Pero de pronto kurai había dejado de estar en la cocina, su mente ahora estaba en un sitio totalmente obscuro, una voz provenía de todas partes pero no entendía lo que decía, entonces trato de calmarse y cada vez se hacía más clara, hasta que pudo escuchar. <<Tu destino ha sido manchado, no debías terminar así, no debes creer a todo lo que Eon dice, tu creas tu camino, debes saber que se un Soul’s grabber te da poder, sí, pero trata de mantenerte a raya>> kurai desconfiaba para responder, sabía que Eon escuchaba lo que pensaba <<No te preocupes, aquí no puede entrar>> aquellas palabras lo calmaron y prosiguió <<Es imposible, no puedo darle ni un golpe, es impenetrable su defensa>> <<Como tú mismo dijiste, todos tienen un punto débil, y si el punto débil de Eon es su lengua, pero su cuerpo es demasiado duro incluso para tu katana, pero aun puedes ganarle, es cuestión de que tomes mi alma>>

<<Como puedo tomar tu alma, si no se siquiera quien eres, no se siquiera como hacer eso>>

<<Sabes quién soy, solo que no sabes lo que soy hasta hoy; Eon lo ha dicho, soy, un guardián, debía proteger a tu madre, pero cuando se trata de Soul’s grabbers mi poder es inútil, veras, no solo ellos buscaban el alma de tu madre, toda criatura la buscaba, tu madre es una fallen, un espíritu de luz, ahora no puedo decir mucho, ya que mientras hablamos, él está a punto de tomar el único vestigio que queda de hikari, toma mi alma, al hacerlo tu catana se queda con la mitad de ella, ayudándola a ser más poderosa, con el tiempo y si sabes cómo hacerlo podrías llegar a hacer cosas que ningún Soul’s grabber puede hacer, ya que ellos solo se limitan a buscar almas mas no explotan sus cualidades, solo unos cuantos, han llegado a ser poderosos, ya te toparas con ellos, ve con cuidado cuando los tengas frente a ti>> 

Aquella obscuridad se desvaneció y volvió a estar frente a Eon que ya tenía cerca de su boca a hikari.

--Pensé que no volverías, ya me estaba aburriendo.

--Te mataré

--Inténtalo, kurai. Me estoy aburriendo

--No te preocupes, nunca fui una persona divertida, nunca tuve amigos verdaderos, mi única amiga la tienes allí. Tal vez ser esta cosa me haya quitado mis sentimientos, pero jamás olvidare a mi madre. Eso te lo prometo. Al terminar de decir esto kurai miro a paws que estaba parado a un lado del cuerpo de hikari y coloco su katana de nuevo en su espalda. Al hacerlo sus ojos inyectados de sangre apreciaron como aquella luz fluía del pecho de su mascota, ya sabía que esta no era tal, y sabía cómo tomar su alma. Coloco su mano frente a esta y vio como la luz salía y se incrustaba en su mano. –Veras, No fue necesario que me dijeras como explotar este poder. Dijo mientras volvía a tomar su katana. Y vio como el alma del guardián fluyo a la hoja del arma. –Tengo quien me guie.

Volvió a balancear su alma hacia Eon que volvió a colocar su brazo pero esta vez vio cómo se craqueaba, --Encontrare la forma de traer el alma de mi madre de vuelta. Dijo mientras daba otro golpe en el brazo que se abrió más. –Y si no logro traerla.- crack, un sonido quebradizo se escapó del brazo de Eon. –Te juro que la vengare. Ya el brazo de aquel ser repulsivo no estaba unido a su cuerpo, estaba tirado en el suelo. La katana de kurai resplandecía de color rojo.

--Esta vez, será la última que saborees un caparazón, Eon, pues tu trabajo llego a su fin.

--Es imposible. Muchas veces me han desafiado, muchas veces usando el mismo método, ¿Por qué esta vez es distinto?, ¿por qué esta vez he de acabar así?

--Porque el alma que impregna la hoja de mi katana, es la de un guardián, que se cansó de ser inútil.

Una lluvia de espadazos venia de todas direcciones hacia el cuerpo de Eon que con una sonrisa en su rostro veía como su cuerpo era destrozado, pedazos pesados de lo que al parecer era la piel de él caían al suelo.

--a la final no resultaste ser tan patético, ya nos volveremos a ver, pero la próxima vez no tendrás tanta ventaja kurai.

--Ya cállate de una vez y suelta a mi madre. Dijo este mientras daba dos estocadas una dio en la lengua de Eon y la otra fue a para en su cuello. Su cabeza quedo al lado del cuerpo de la madre de kurai y este al verla tan cerca le dio una lamida y termino diciendo. –No puedo esperar a hincarle el diente.

Todo había quedado en silencio, la cocina estaba destrozada, pedazos de piedra madera y piel estaban esparcidos por todas partes.

Los cuerpos de Paws y hikari yacían en el suela parecía que dormían, kurai los miro pero no podía sentir nada, los tomo a ambos y quitando de la cara de su madre el resto de lengua que estaba enrollado sobre esta, los llevo a su cuarto, los acomodo sobre la cama. No sabía qué hacer. Todo había cambiado tan drásticamente en un momento. Su madre muerta, y el totalmente diferente. En eso volvieron a tocar la puerta, ya se estaba haciendo habitual esa situación. Kurai no fue a ver quién era. No quería toparse con otro ser extraño. Quería que todo fuera como antes. Se llevó sus manos frías a la cabeza pensando en busca de una solución.

Volvieron a tocar, pero este quería ignorarlo completamente, miraba hacia los cuerpos. Quería respuestas, pero sabía que allí sentado no llegarían. Debían moverse. Aquello era solo el comienzo, la obscuridad lo envolvía, y recordó las palabras de Eon, “Para conocer la salvación primero había que conocer la obscuridad” quizás allí estaba la respuesta. Los golpes en la puerta se hicieron más fuertes. Pensó que si aquellas cosas eran tan poderosas podrían fácilmente romper la puerta pero no ocurría y eso le parecía desconcertante.

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